Uno de los rasgos naturales de un cuerpo sano es la capacidad de moverse libremente, con calma y sin esfuerzo, así como la posibilidad de expresar toda la gama de emociones humanas, positivas y negativas. El apego a las emociones y la incapacidad de liberarlas totalmente son algunas de las causas principales de la tensión y el estrech. Así mismo, estos factores producen bloqueos en el flujo de energías, las cuales a su vez provocan enfermedades...
La práctica exitosa de la meditación produce en nosotros una conciencia clara y sincera de nuestro estado interno. El Tai Chi expande esta conciencia y nos permite notar gradualmente en nuestro propio movimiento de áreas sutiles de tensión y aferramiento. Al descubrir una zona de contracción y tensión advertimos el portón emocional que esta detrás de la armadura corporal que provoca ese estado. Posteriormente podemos aplicar una amplia gama de métodos para eliminarlo. Por ejemplo al realizar la meditación de la sonrisa interior durante nuestra sesión de Tai Chi podemos sonreír a esas zonas y enviar los sentimientos positivos para eliminar las tensiones. También podemos dirigir la fuerza vital a las áreas que necesiten ser sanadas.
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