El Ching Chi o ping ji que es la energía de nuestro aparato reproductor, es la esencia energética mas concentrada de nuestro organismo; así como la semilla contiene a todo el árbol, nuestra energía sexual contiene la esencia condensada de un ser humano completo.
Todas las formas de vida que se reproducen sexualmente poseen una cantidad tremenda de energías en su aparato reproductor. Si esta energía no se emplea para concebir y no se recicla en el interior del cuerpo, simplemente se pierden.
UD sabe que de hecho muchas plantas mueren poco después de soltar sus semillas y muchos animales perecen después de reproducirse.
La conservación de las energías sexual es un requisito previo para la transformación. Por esta razón es esencial que practiquemos a conciencia el Tai Chi y a través del Tao para conservar nuestra energía sexual.
El amor curativo también nos enseña a equilibrar aspectos de Yin y el Yan de nuestra energía sexual, este campo es muy grande de comentar y lo dejaremos para después
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